On Display Now: Johanna Calle’s Desaparecida

Desaparecida, 1999, perforated paper, 11 x 8.3″

This work is on view in Johanna Calle: Trama, at RHA until June 24, 2017.

After receiving her graduate degree at Chelsea College of Art at the London Institute, Johanna Calle returned to her home country, Colombia, with a new perspective. Confronted by the political turmoil and violence in her country, Calle began to investigate Colombia’s social and political history. Rather than exoticizing the violence, Calle chose to focus on the consequences of the injustices. In particular, Calle developed an interest in the fate of Colombian children. How are they affected? What happens to them? How does this affect Colombia? It was this interest that led Calle to create multiple works examining the widespread disappearance of Colombians and the consequences of such.

The first of these works includes the series Nombre Propio (1997-1999). Calle initially researched children left behind or negatively affected as a result of the disappearances and violence. Calle then knit these children’s faces into cotton handkerchiefs, drawing from the domesticity and familiarity of the handkerchief itself. This piece, much like many of Calle’s other pieces, focuses on the repercussions of the political turmoil, those affected by it, and the future of Colombia.

Following a similar investigation, Desaparecida (1999) depicts the face of Julie Jesenia, a thirteen-year-old girl who disappeared in 1996 from the neighborhood La Manuelita in Bogotá. This particular work, although similar to Calle’s other works in its simplistic and somewhat linear style, is created by puncturing paper sheets. Jesenia’s face is rather unclear; the viewer is only able to make out the general shape of her features, her bangs, and her long hair. Calle’s choice to make Jesenia’s face ambiguous can be interpreted as an effort to make Jesenia one of the many children that have disappeared rather than emphasizing Jesenia as an individual. This interpretation is supported by both the title’s generalness and the use of text in the work. The title, Desaparecida, could refer to any disappeared person – not just Jesenia, and below Jesenia’s face are two illegible words. These words can be interpreted as any child’s name or date of disappearance, Once again, the text is general, allowing the work to relate to a larger audience of those affected by the political turmoil. Above Jesenia lies the word “Desaparecida,” half cut off, symbolizing the incomplete recognition of los desaparecidos colombianos and the fading memory of those who are gone.

Continuing on this same line of thought, the decision to portray Jesenia’s face as such can also be interpreted as a representation of the degradation of Jesenia’s mother’s photograph. According to Calle, Jesenia’s mother has not given up on finding her daughter, despite contradictions and issues in the investigation. Jesenia’s mother still carries a photograph of her daughter, almost eroded because of the time that has passed since Jesenia’s disappearance.

Lastly, Calle’s choice to puncture paper sheets creates a sense of absence within the work. The portrait of Jesenia is created by the elimination of pieces of paper. Much like Jesenia, parts of the paper have “disappeared.” This method also emphasizes the consequences of Jesenia’s disappearance: the erosion of her mother’s picture, her absence in Colombian society, and the waning of her memory. With all of these combined, the work invokes the viewer’s humanity and reminds the viewer of any injustices that have occurred in their life.


Esta pieza está en exhibición en Johanna Calle: Trama en RHA hasta el 24 de Junio, 2017.

Después de recibir su maestría en Chelsea College of Art en el London Institute, Johanna Calle regresó a su país de origen, Colombia, con una nueva perspectiva. Confrontada con la agitación política y de violencia en su país, Calle empezó a investigar la historia social y política de Colombia. En vez de exoticizar la violencia, Calle decidió a enfocarse en las consecuencias de la injusticias. En particular, Calle tuvo un interés en el destino de la juventud colombiana. ¿Cómo son afectados? ¿Qué les van a pasar? ¿Cómo afectará esto a Colombia? Este interés llevó a Calle a crear varias piezas examinando la desaparición extendida de los colombianas y sus consecuencias.

Las primeras de estas piezas incluyen la serie Nombre Propio (1997-1999). Inicialmente, Calle investigó los niños que fueron dejados o afectados negativamente por la desaparición y la violencia. Para la serie, Calle tejió las caras de estos niños en un pañuelo de algodón, una referencia a la domesticidad y la familiaridad del pañuelo propio.

Continuando con esta investigación, Desaparecida (1999) representa la cara de Julie Jesenia, una niña de trece años que desapareció en 1996 en el barrio La Manuelita en la ciudad de Bogotá. Esta pieza, aunque es similar a las otras piezas de Calle en su estilo lineal y simplista, fue creada con el método de perforar hojas de papel con punzones. La cara de Jesenia es poco clara; el espectador solo puede ver la forma general de las características, los flequillos, y su cabello largo. La elección de retratar ambiguamente la cara de Jesenia puede ser interpretada como un esfuerzo de representar a Jesenia como una de tantos niños que han desaparecido en lugar de subrayar Jesenia individualmente. Esta interpretación es apoyada por la generalidad del título y el uso de texto en la pieza. El título, Desaparecida, puede referirse a cualquier persona desaparecida – no solamente Jesenia, y debajo del retrato de Jesenia hay dos palabras ilegibles. Estas palabras pueden ser interpretadas como cualquier nombre de cualquier niño o fecha de desaparición. De nuevo, el texto es general, ayudando la pieza a relacionarse a una audiencia más mayor de las que fueron afectadas por la agitación política. Encima del retrato, hay la palabra recortada,“Desaparecida,” simbolizando el reconocimiento incompleto y la memoria distante de los desaparecidos colombianos.

Continuando en la misma línea de pensamiento, la decisión de retratar la cara de Jesenia también puede ser interpretada como una representación de la degradación de la foto que la madre de Jesenia tenía. Según Calle, la madre de Jesenia no ha dejado la esperanza de encontrar su hija a pesar de contracciones y problemas en la investigación. Todavía, la madre de Jesenia lleva la foto de su hija, casi destruida debido al tiempo que ha pasado desde la desaparición de Jesenia.

Finalmente, la decisión de Calle a perforar hojas de papel crea un sentimiento de ausencia en la pieza. El retrato de Jesenia fue creado por la eliminación de pedazos del papel. Como Jesenia, partes del papel han desaparecido. Este método subraya las consecuencias de la desaparición de Jesenia: la erosión de la foto de su madre, su ausencia en la sociedad colombiana, y la disminución de su memoria. Juntas, todas estas consecuencia invocan la humanidad del espectador y le recuerdan de las injusticias que han ocurrido en su vida.

Written and translated by Katherine Gaard, Ruiz-Healy Art’s Summer Intern.

Recommended Posts

Leave a Comment