Highlight: Carlos Amorales’s Triptych in Interval

From Spider Galazy (Guardians), serigraph triptych, edition of 10, 98.42 x 47.24″ each, 2008

This work will be featured in Interval, a group exhibition curated by Hills Snider on view from June 29 through September 2, 2017.

Early in his career, Carlos Amorales began to explore both his Mexican and European heritage. As the grandson of Spanish immigrants, Amorales never fully related to the pre-Columbian history that is so engrained in Mexico today. Despite this disconnection, Amorales identifies the most with Mexico, describing himself as the atypical Mexican. Having grown up in Mexico, he claims that he is intrigued the most by Mexican culture and the way it makes him feel. His art, as a result, often navigates what it means to be Mexican, especially a non-mestizo Mexican. Thus, his artwork reflects both heritages through its exploration of images and mediums. Amorales’s work is so innovative that he was selected for the Venice Biennale this year, solidifying his role as one of the leading Mexican contemporary artists of today.

While studying in Europe, Amorales began to compile an archive of images from his daily life in Mexico, movies, and the streets of Amsterdam. Inspired by the popular Dutch aesthetic of the silhouette, Amorales archived the images as silhouettes, growing his archive to over four thousand images. Amorales now uses these images and combines them to make different figures and compositions for his works. Among his more popular images are birds, airplanes, and creatures. Together, these images often create a dark, apocalyptic theme, and through the use of clichés, Amorales enables the viewer to enter this ominous world easily.

The use of “creatures” is especially pronounced in the triptych From Spider Galaxy (Guardians) (2008). Each of the panels depicts a human-like creature and a wolf. Barely noticeable, the wolf is a slightly darker shade of black than the creature, and the panels are almost the same except for faint variations between each creature. In each panel, the creature emerges from a spider web, each time with a different head and shadow-like shape behind it. Despite the creatures’ human-like body shape, emphasized with a lighter shade of black, the heads and shadow shapes hint that the creatures are not normal, that they come from another world.

Amorales is said to have developed his monsters from Alfred Hitchcock’s movies. In this piece, though, the creatures seem different yet oddly familiar, possibly deriving from alien figures from other films. Either way, the familiarity of the figure allows the viewer to more easily relate to the piece and draw from their memories and imagination. As Amorales once explained after being critiqued for using clichés, familiarity is a side effect of using graphic art and, in this case, only enhances communication between the viewer and artwork.

Lastly, it is important to note that the creatures are stepping on the wolves in each panel. Traditionally, wolves can be interpreted as both good and bad symbols. On the one hand, the wolf is a symbol of the wild, something untamed and fierce. On the other hand, the wolf represents loyalty and strength and is frequently used as a guardian for those who have lost their way. In this work, the interpretation of the wolf depends on how the viewer understands the creature. Either the creature serves as a guardian, stepping on the wolf and protecting the viewer from danger, or the creature is the bad omen, stepping on the viewer’s guardian, the wolf. Due to the use of silhouettes and monochromatic palette in the work, both interpretations are possible and open up the mythological world Amorales’s work often does.


Esta pieza será mostrada en Interval, una exposición de grupo curado por Hills Snider y estará en vista desde el 29 de junio hasta el 2 de Septiembre, 2017.

Al principio de su carrera, Carlos Amorales empezó a explorar ambas culturas de su legado: Mexicano y Europeo. Nieto de inmigrantes españoles, Amorales nunca se relacionó completamente con la cultura precolombina que es tan predominante en México. A pesar de esta desconexión, Amorales se identifica principalmente con la cultura mexicana, describiéndose él mismo como un mexicano atípico. Creció en México, y en su arte expresa cierta intriga hacia la cultura mexicana y como le hace sentir. Como resultado, su arte frecuentemente se conduce a encontrar ese significado específico de cómo se siente un mexicano, especialmente un no-mestizo mexicano. De tal manera, su arte refleja los dos culturas a través de la exploración de imágenes y medios. El trabajo de Amorales es tan innovador que fue elegido para representar a México en la Bienal de Venecia.

Mientras estudiaba en Europa, Amorales comenzó a recopilar un archivo de imágenes de su vida cotidiana en México, películas, y las calles de Ámsterdam. Inspirado por la silueta popular  estética holandesa, Amorales archiva sus imágenes como siluetas, su archivo consiste en más de cuatro mil imágenes. Actualmente, Amorales usa estas imágenes y las combina para hacer diferentes figuras y composiciones en su trabajo. Algunas de sus imágenes más populares son pájaros, aviones, y criaturas. La combinación de estas imágenes a menudo crea un tema siniestro, obscuro y apocalíptico. A través del uso de clichés, Amorales habilita al espectador a entrar fácilmente a su mundo siniestro.

El uso de “criaturas” especialmente se remarca en su monumental tríptico From Spider Galaxy (Guardians) (2008). Cada uno de los paneles representa a una criatura casi humana y un lobo. Escasamente notable, el lobo es ligeramente más claro que la criatura y los paneles con casi iguales a excepción de variaciones ligeras de color entre cada criatura. En cada panel, la criatura de una tela de araña, cada vez con una cabeza distinta en cada panel y una sombra diferente atrás de la criatura. A pesar que la criatura de forma humana está enfatizada con un tono de negro más claro, las cabezas y sombras de los cuerpo insinúan que las criaturas no son normales, que vienen de un mundo extraño.

Se dice que los monstruos de Amorales fueron inspirados de las películas de Alfred Hitchcock. Sin embargo, en esta pieza las criaturas son extrañamente familiares, posiblemente derivadas de las figuras extraterrestre de otras películas. En cualquier caso, la familiaridad de las figuras permite al espectador a relacionarse más fácilmente con la pieza y invocar sus memorias y imaginación. Como Amorales una vez explicó, después de ser criticado por el uso de clichés, dijo que la familiaridad es un resultado del uso de artes gráficos y, en este caso, aumenta la comunicación entre el espectador y el arte.

Por último, es importante notar que las criaturas están pisando a los lobos en cada panel. Tradicionalmente, los lobos pueden ser interpretados como simboles buenos y malos. Por un lado, el lobo puede ser interpretado como salvaje, feroz y desenfrenado. Por otro lado, el lobo representa lealtad y fuerza y frecuentemente es usado como un guardián de aquellos que están perdidos. En este trabajo particular, la interpretación del lobo depende en los que el espectador capta de la criatura. Ya sea que vea la criatura como un buen presagio, pisando al lobo y ayudando al espectador a sobrepasar el símbolo del peligro o sea que vea la criatura como un mal presagio, pisando al lobo, el guardián del espectador. Debido al uso de la paleta monocromática y de las siluetas en las obras, ambas interpretaciones son posibles, explorando el mundo mitológico del arte de Amorales que él frecuentemente hace.

Written translated by Katherine Gaard, Ruiz-Healy Art’s Summer Intern.

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